PFAS en el agua del grifo: lo que la ciencia dice en 2025

Investigacion cientifica sobre PFAS en agua

¿Qué son los PFAS y por qué se llaman «químicos eternos»?

Las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, conocidas como PFAS, son una familia de más de 12.000 compuestos químicos sintéticos creados por la industria desde la década de 1940. Se les denomina «químicos eternos» porque los enlaces carbono-flúor que los componen son extraordinariamente resistentes: no se degradan en el medio ambiente ni en el organismo humano.

Los PFAS se han utilizado masivamente en sartenes antiadherentes (Teflon), tejidos impermeables (Gore-Tex), envases de comida rápida, espumas contra incendios, cosméticos y cientos de productos industriales. Tras décadas de uso, estos compuestos se han dispersado por todo el planeta: se han detectado en el agua potable, la lluvia, el suelo, los alimentos, la sangre humana e incluso en la leche materna.

PFOA: carcinógeno confirmado por la IARC

En noviembre de 2023, la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), perteneciente a la Organización Mundial de la Salud, clasificó el PFOA (uno de los PFAS más extendidos) como carcinógeno del Grupo 1, la categoría más alta. El PFOS fue clasificado como posible carcinógeno (Grupo 2B).

Esta clasificación se basa en evidencia científica suficiente que demuestra que la exposición al PFOA causa cáncer en humanos, específicamente:

  • Cáncer de riñón: La asociación más sólida documentada, con múltiples estudios epidemiológicos en poblaciones expuestas.
  • Cáncer testicular: Evidencia consistente en trabajadores expuestos y comunidades con agua contaminada.
  • Cáncer de mama: Estudios recientes han encontrado una asociación significativa entre niveles elevados de PFAS en sangre y el riesgo de cáncer de mama.

Presencia en el agua del grifo a nivel mundial

Los PFAS se han detectado en el agua potable de países de todo el mundo. Algunos datos relevantes:

  • Estados Unidos: La EPA estima que el agua potable de más de 100 millones de estadounidenses contiene PFAS.
  • Europa: Un estudio del European Environment Bureau encontró PFAS en muestras de agua de 17 países europeos.
  • España: Investigaciones de universidades españolas han detectado PFAS en aguas superficiales y subterráneas de diversas comunidades autónomas.

La contaminación proviene de vertidos industriales, el uso de espumas contra incendios en aeropuertos y bases militares, vertederos y la aplicación de lodos de depuradora como fertilizante agrícola.

Regulación europea: hacia límites más estrictos

La Unión Europea está endureciendo progresivamente la regulación sobre PFAS en el agua potable. La Directiva (UE) 2020/2184 sobre calidad del agua para consumo humano establece:

  • Límite para PFAS totales: 0,50 μg/L (microgramos por litro), aplicable desde enero de 2026.
  • Límite para la suma de 20 PFAS específicos: 0,10 μg/L.

Sin embargo, la comunidad científica y diversas organizaciones sanitarias consideran que estos límites son aún insuficientes. La EPA de Estados Unidos ha establecido en 2024 límites mucho más estrictos de 4 partes por trillón para PFOA y PFOS, reconociendo que no existe un nivel seguro de exposición.

Efectos en la salud más allá del cáncer

La exposición crónica a PFAS, incluso en concentraciones bajas, se ha asociado con:

  • Alteraciones del sistema inmunitario: Reducción de la respuesta a las vacunas, especialmente preocupante en niños.
  • Problemas tiroideos: Los PFAS interfieren con la función tiroidea, reguladora del metabolismo.
  • Aumento del colesterol: Incluso a exposiciones bajas, los PFAS elevan los niveles de colesterol LDL.
  • Complicaciones en el embarazo: Preeclampsia, bajo peso al nacer y alteraciones en el desarrollo fetal.
  • Disrupción endocrina: Interferencia con hormonas reproductivas, afectando la fertilidad.
  • Daño hepático: Elevación de enzimas hepáticas y riesgo de enfermedad hepática grasa no alcohólica.

¿Cómo eliminar los PFAS del agua?

No todas las tecnologías de tratamiento de agua son eficaces contra los PFAS. Veamos las principales opciones:

Carbón activado: insuficiente por sí solo

El carbón activado granular puede capturar algunos PFAS de cadena larga, pero su eficacia disminuye rápidamente con los PFAS de cadena corta (los más prevalentes actualmente) y requiere cambios frecuentes para mantener su capacidad de adsorción. Las jarras filtrantes y los filtros de grifo con carbón activado ofrecen una protección muy limitada.

Ósmosis inversa: la solución más eficaz

La ósmosis inversa es la tecnología doméstica más eficaz para la eliminación de PFAS. La membrana semipermeable de 0,0001 micras rechaza tanto los PFAS de cadena larga como los de cadena corta, con tasas de eliminación superiores al 99,9%.

Además, los equipos de ósmosis inversa combinan la membrana con filtros de carbón activado en las etapas previas, proporcionando una doble barrera contra estos contaminantes.

Intercambio iónico

Las resinas de intercambio aniónico pueden capturar PFAS, pero son más habituales en sistemas industriales que domésticos. Suelen utilizarse como complemento a la ósmosis inversa en instalaciones de gran escala.

Protege a tu familia hoy

La ciencia es clara: los PFAS están en nuestra agua, son perjudiciales para la salud y las regulaciones actuales no garantizan una protección completa. La única forma de asegurar que el agua que consume tu familia está libre de estos contaminantes eternos es instalar una barrera de purificación eficaz en el punto de consumo.

En Bluvia, todos nuestros equipos de ósmosis inversa están diseñados para ofrecer la máxima protección contra PFAS y el resto de contaminantes emergentes. Porque cuando se trata de la salud de tu familia, no podemos esperar a que la legislación nos alcance.